ENTREVISTA A BRRAY: "TODAVÍA NO HE MOSTRADO MI MEJOR VERSIÓN”

Con una trayectoria consolidada dentro del reggaetón puertorriqueño, BRRAY encara una nueva etapa artística con Kobe BRRAY, el cierre de una trilogía que comenzó con El Bambini y continuó con El Alma de la Fiesta. Lejos de conformarse con el lugar que ya ocupa dentro de la escena, asegura que lo mejor de su carrera todavía está por llegar. Hablamos con él sobre disciplina, evolución, identidad y esa necesidad constante de seguir reinventándose.

¿Cómo estás? ¿Cómo te está tratando España?

Siempre estoy en Puerto Rico y siempre estoy esperando que me llamen para venir a España. Gracias a Dios estoy aquí otra vez. Todavía no he podido venir simplemente a disfrutar, porque casi siempre vengo por trabajo, pero en los ratos libres intento aprovechar para conocer sitios y disfrutar un poco del país.

Tienes unos orígenes humildes y la música, en un principio, parecía más un plan B a tu carrera como beisbolista. ¿Cuánto ha influido esa resiliencia en tu trayectoria?

Muchísimo. Hace apenas una semana terminé de escribir un libro, algo que jamás habría imaginado hacer. Pero todo parte de la misma mentalidad: si fui capaz de conseguirlo con la música, ¿por qué no voy a poder hacerlo en otros ámbitos?

Ahora mismo no solo hago música. También trabajo como productor ejecutivo, hago streaming y estoy desarrollando distintos proyectos. Llega un momento en el que entiendes que no tienes por qué limitarte a una sola cosa.

'Kobe BRRAY' cierra una trilogía junto a El Bambini y El Alma de la Fiesta. ¿Cómo representa ese recorrido tu evolución como artista y como persona?

Este disco es el punto final de esa trilogía y también el comienzo de la mejor versión de BRRAY. Lo digo convencido: todavía no he sacado mis mejores canciones ni he mostrado todo mi potencial.

Hay muchos fans que llevan tiempo esperando ese momento. Incluso hay gente que sigue diciendo que estoy infravalorado, pero yo no siento que tenga que demostrarle nada a nadie. Gracias a Dios ya tengo un color, un estilo y una identidad muy marcada dentro del reggaetón. Si alguien quiere un perreo duro y un chanteo de verdad, sabe que puede contar conmigo.

Aun así, siento que todavía no he conectado al cien por cien con el público porque tampoco he dado el cien por cien de mí. Lo mejor está por venir.

¿Es algo que has ido reservando conscientemente?

Sí. Lo he hecho totalmente a propósito. Estaba esperando el momento adecuado.

La gente muchas veces no entiende que El Bambini, El Alma de la Fiesta y ahora Kobe BRRAY forman parte de una misma historia. Todo está conectado con mi carrera. Ahora estoy entrando en otros terrenos dentro de la industria, asumiendo nuevos roles y haciendo cosas que nunca había hecho antes. Todo va de la mano: la disciplina, la música que estoy creando, la imagen y la etapa que viene.

La "Mamba Mentality" es uno de los conceptos que atraviesan esta nueva etapa. ¿Qué significa para ti?

Para mí consiste en hacer cada día algo que me acerque a mis objetivos. No importa si es algo grande o pequeño; lo importante es avanzar. Incluso cuando no tengo ganas, hago algo.

Con el tiempo deja de ser un esfuerzo consciente y se convierte en un hábito. Me levanto pensando en mi carrera, en mis negocios y en los proyectos que tengo entre manos.

También me he dado cuenta de que no se trata de dedicarle todas las horas posibles a una cosa, sino de ser constante. Lo importante es hacer pequeños avances todos los días. Esa disciplina es la que realmente marca la diferencia.

"No hice este disco para pegarlo, lo hice para recordar quién soy”

- BRRAY

En este disco también juegas con conceptos como el Inframundo o La Divina Comedia. ¿Cómo trasladas referencias literarias tan complejas a un género tan universal como el reggaetón?

Todo depende de lo que estemos creando en ese momento. Por ejemplo, el concepto de Inframundo para mí representa el underground, el reggaetón de antes, mis raíces. Al mismo tiempo, es una idea que todo el mundo conoce, igual que mucha gente conoce La Divina Comedia. Eso hace que el concepto tenga varias lecturas.

La idea inicial era mía, pero desarrollarla fue un trabajo conjunto con todo mi equipo. Al final, una cosa es tener una idea en la cabeza y otra muy distinta convertirla en algo real. Ahí es donde entra el trabajo creativo.

Además, me interesa hacer proyectos que permanezcan en el tiempo. No quiero que la gente los escuche una semana y se olvide de ellos. Me gusta que, dentro de unos años, alguien pueda decir: "BRRAY hizo un disco de reggaetón underground cuando casi nadie estaba apostando por eso". Muchas veces las obras se valoran más con el paso del tiempo que en el momento en que salen.

Las colaboraciones han sido una parte importante de tu carrera. ¿Cómo suelen surgir y cuánto peso tiene la relación personal a la hora de hacer música con alguien?

Hoy en día prácticamente conozco a todos los artistas con los que colaboro, o al menos sé quiénes son y hemos coincidido antes. Cuando ya tienes una trayectoria y una identidad propia, todo resulta más natural.

Creo que ya tengo un sonido muy definido. Hay artistas que, cuando hacen un reggaetón, directamente piensan en mí porque saben lo que puedo aportar al tema.

Nunca he pagado por un featuring. Jamás. Y doy gracias por ello.

Creo que las colaboraciones tienen que surgir de forma orgánica. Puedes gastar muchísimo dinero en conseguir una colaboración y que luego la canción no funcione. Prefiero que un artista quiera trabajar conmigo porque realmente le nace hacerlo, no porque haya un acuerdo económico detrás.

Las discográficas ya harán su trabajo después. La creación tiene que quedarse entre los creativos, no entre los negocios.

Hablas de este proyecto como un "retorno" a tus orígenes, casi como el final del clásico viaje del héroe. ¿Qué has aprendido durante ese recorrido?

Ahora mismo estoy mirando hacia mis raíces: la época de SoundCloud, el trap, el rap... Ahí fue donde empezó todo.

Mis seguidores lo saben, pero también hay mucha gente que solo me conoce por el reggaetón y desconoce esa faceta. Este proyecto nace precisamente para recordar quién soy y de dónde vengo. No lo hice pensando en los números ni en hacer un éxito comercial. Lo hice porque quería que la gente recordara que BRRAY no hace solo reggaetón.

Llevo desde 2014 construyendo mi identidad. Se han pegado canciones de trap y se han pegado reggaetones, pero la base de todo siempre ha sido aquella etapa. Sentía que era el momento de volver a lo esencial, de volver a rapear y recuperar esa energía.

¿Y qué consejo le darías a alguien que está empezando ese mismo viaje?

Lo primero es tener muy claro quién quieres ser y qué quieres proyectar. Mucha gente pierde su identidad intentando complacer al público o buscando el éxito inmediato.

Hoy siento que la música, incluso, pasa a un segundo plano. Antes de hacer canciones tienes que saber qué quieres transmitir y a quién le estás hablando. Cuando tienes eso claro, todo lo demás empieza a encajar. Lo peor que puedes hacer es perderte intentando parecerte a los demás.

¿Cómo ves actualmente la escena de Puerto Rico? ¿Qué relación mantienes con la nueva generación de artistas?

Cada generación trae gente nueva que te respeta, que ha crecido escuchándote o que incluso era fan tuyo antes de empezar a hacer música. Tengo buena relación con muchos de ellos y siempre intento apoyar el talento que viene detrás.

Descubrir artistas nuevos y formar parte, aunque sea un poco, de su crecimiento es algo que siempre me ha gustado y que voy a seguir haciendo.

¿Qué consejo les darías a quienes están empezando ahora?

Que busquen su identidad. Hoy en día lo más importante es ser genuino y encontrar aquello que te hace diferente.

Ya pasó la época de hacer canciones solo para hablar de relojes, cadenas o dinero. La gente conecta cuando siente que hay algo real detrás. Hay que intentar decir algo que todavía no se haya dicho, emocionar de otra manera y ofrecer una propuesta propia. Es difícil, pero ahí está la diferencia entre durar unos meses o construir una carrera.

En "La Sacra Famiglia" muestras una parte mucho más vulnerable de ti. ¿Qué representa esa canción dentro de esta nueva etapa?

Hacía años que no publicaba una canción tan personal. Necesitaba volver a escribir desde ese lugar, hablar de cómo me siento, de mi forma de ver la vida y de mi manera de entender todo lo que estoy viviendo.

Cuando empecé hacía mucha música con ese enfoque. Más que buscar un hit, quería transmitir un mensaje, explicar mi manera de pensar y compartir mis sentimientos. Con el tiempo me alejé un poco de eso y ahora sentía que era el momento de volver.

La Sacra Famiglia no nació con la intención de convertirse en un éxito comercial. Quería que la gente entendiera quién soy, qué estoy sintiendo y todo lo que hay detrás de esta etapa. Hablo de cosas muy personales y eso hizo que sintiera un cariño especial por la reacción que tuvo la canción.

Además, sirve como adelanto de lo que viene en Kobe BRRAY. Antes también publiqué Casino y Querida Muerte, dos temas que ya apuntaban en esa dirección. Especialmente Querida Muerte, que es prácticamente una conversación con la propia muerte.

Es curioso porque, escuchando esas canciones, da la sensación de que reflexionas mucho sobre el paso del tiempo y la muerte.

Sí. Cuando estoy estresado o siento que todo me supera, siempre pienso en eso.

Me digo a mí mismo: "Si algún día nos vamos a morir, ¿por qué preocuparse tanto? ¿Por qué vivir desesperado?". Ese pensamiento me ayuda a bajar el ritmo, a vivir con más calma y a relativizar muchas cosas.

Al final, la muerte es la única certeza que tenemos. A veces dedicamos demasiado tiempo a pensar en lo mal que lo estamos pasando, cuando lo importante debería ser encontrar la forma de vivir mejor.

Nadie sabe realmente cómo se vive esta vida. No existe un manual de instrucciones. Todos vamos aprendiendo mientras avanzamos.

Supongo que ahí también está la gracia.

Exacto. No hay un manual... pero sí hay una certeza: la muerte. Y recordarlo, lejos de asustarme, me ayuda a valorar mucho más el tiempo que tengo.

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DESCUBRIENDO A: IAN IRIS