Rocky no presentó disco, pero el runway habló por él
Durante la Semana de la Moda de París, A$AP Rocky volvió a demostrar que su visión va mucho más allá de la música. El rapero y diseñador presentó Obligatory Fashion, la nueva colección SS26 de su firma AWGE, en una iglesia protestante reconvertida en una sala de tribunal al más puro estilo estadounidense: detectores de metales, bancos de madera, personal vestido como un escuadrón SWAT y una reinterpretación neogótica de los frescos judiciales en el techo. Todo pensado al milímetro.
La propuesta, cargada de referencias a su propio juicio mediático en Los Ángeles, transformó el uniforme judicial en declaración de estilo. El desfile abrió con trajes oversized que recordaban a la NBA de los 90 y fue mutando hacia una paleta más callejera: pantalones caídos en capas, chalecos antibalas DIY y camisetas gráficas con mensajes como “NOT GUILTY STOP SNITCHIN.” Rocky sigue diciendo mucho sin necesidad de explicar nada.
El show también sirvió para adelantar sus nuevas colaboraciones: zapatillas junto a Puma (Mostro Gabbia y Speedcat desgastadas), gafas futuristas de Ray-Ban y tacones de Christian Louboutin tuneados con charms de Pavē Niteō, que también firmó las joyas que Rocky lució esa noche.
Entre los invitados: Rihanna, su hijo RZA y A$AP Nast, en un desfile que parecía más una performance que una simple pasarela. Rocky no solo redefine el lujo, lo remixa con códigos de la cultura marginal, cuestiona lo institucional y convierte lo cotidiano en ícono.
