LA CAMPAÑA DE ‘JBL’ QUE CONVIERTE EL CAOS EN MARKETING A TRAVÉS DEL ARTE Y CON UN FUERTE COMENTARIO SOCIAL
“Block Out the Chaos” transformó el ruido mediático, los conflictos cotidianos y la saturación informativa en una de las campañas más reconocibles de JBL, borrando la frontera entre publicidad, ilustración y comentario social
Lanzada en 2017, JBL en colaboración con el estudio Cheil Worldwide dieron lugar una campaña que todavía sigue circulando por redes, festivales creativos y archivos de diseño publicitario. Block Out the Chaos nació como una acción para promocionar los auriculares con cancelación de ruido de la marca, pero terminó convirtiéndose en algo bastante más amplio: una pieza visual capaz de conectar tecnología, cultura política y lenguaje artístico en una sola imagen.
La campaña utilizaba ilustraciones extremadamente detalladas donde distintas escenas de caos rodeaban a una figura completamente aislada del entorno. La clave visual estaba en el espacio vacío que separaba ambos mundos: una silueta con forma de auriculares que representaba el efecto de la cancelación de ruido. Una idea simple, pero ejecutada con un nivel de dirección artística que terminó convirtiéndola en una de las campañas más premiadas de JBL.
Las primeras piezas mostraban situaciones cotidianas llevadas al extremo: bebés llorando, perros ladrando o discusiones familiares convertidas en auténticas explosiones visuales. Sin embargo, fue una segunda serie la que terminó disparando especialmente la conversación online. Bajo el nombre World Leaders, la campaña trasladó ese mismo concepto al terreno político, representando a distintos líderes mundiales como fuentes de ruido, tensión y sobreexposición mediática.
Aunque JBL nunca presentó las ilustraciones como una declaración política directa, gran parte del impacto de la campaña surgió precisamente de esa lectura ambigua. Las imágenes funcionaban simultáneamente como publicidad de producto, sátira visual y comentario sobre la sensación de agotamiento informativo que atraviesa la vida contemporánea. Una interpretación que terminó amplificando su alcance mucho más allá del sector tecnológico.
Parte del éxito también tuvo que ver con su ejecución artística. Las ilustraciones fueron desarrolladas por el estudio tailandés Illusion Bangkok, responsable de construir composiciones extremadamente densas donde cada elemento aportaba ruido visual mientras el vacío central generaba una sensación inmediata de calma. Más que anuncios tradicionales, muchas de las piezas terminaron circulando como pósters, arte digital o referencias visuales dentro de comunidades creativas.
Con el paso del tiempo, Block Out the Chaos acabó acumulando reconocimientos en festivales como D&AD, The One Show o Cannes Lions, consolidándose como una de las campañas más celebradas de JBL a nivel internacional.
Lo interesante es que, años después de su lanzamiento, muchas de esas imágenes siguen sintiéndose sorprendentemente actuales. En una época marcada por la hiperconectividad, la saturación informativa y la sensación constante de ruido digital, la campaña parece haber encontrado una segunda vida en internet. No tanto como una acción comercial, sino como una representación visual bastante precisa de una idea que atraviesa buena parte de la cultura contemporánea: la necesidad permanente de desconectar del caos.
