Greenpeace publica un cypher por el derecho a la protesta
Faenna, Santa Salut, Nico Miseria, La Kala, Solo K.Os, Saske, Kyne y Jaloner participan en una pieza grabada a bordo del Arctic Sunrise para apoyar a las 11 personas activistas juzgadas en València por una acción de protesta en 2021.
Greenpeace ha llevado el debate sobre el derecho a la protesta al terreno del rap con un cypher grabado a bordo del Arctic Sunrise, el rompehielos de la organización que estos días permanece en València. La pieza reúne a Faenna, Santa Salut, Nico Miseria, La Kala, Solo K.Os, Saske, Kyne y Jaloner, con una producción firmada por Sceno y Tensei One.
El lanzamiento coincide con el proceso judicial abierto contra 11 activistas de Greenpeace por una acción realizada en octubre de 2021 en el puerto de Sagunto. Durante aquella protesta, el barco Esperanza interrumpió de forma pacífica la entrada del buque gasero Merchant, procedente de Estados Unidos y cargado con 138.000 metros cúbicos de gas fósil. La Guardia Civil intervino posteriormente la embarcación y trasladó a sus ocupantes a puerto.
El juicio se celebró el pasado 23 de septiembre en València. La Fiscalía, que inicialmente solicitaba cinco años de prisión para cada una de las personas acusadas, modificó sus conclusiones y pide ahora dos años y seis meses de prisión para cada activista. Greenpeace sostiene que durante la vista los testimonios confirmaron el carácter pacífico de la acción y que no se produjeron daños a personas o bienes ni afectaciones al tráfico marítimo habitual del puerto. La organización queda ahora a la espera de sentencia.
Es en este contexto donde aparece el cypher. La grabación se ha realizado dentro del Arctic Sunrise, que llegó a València con motivo del proceso judicial y ha acogido durante estos días diferentes actividades relacionadas con el medio ambiente y el derecho a la protesta.
Más allá de la canción, el lanzamiento forma parte de la campaña de Greenpeace alrededor del caso Sagunto, que ha despertado también la atención de Michel Forst, relator especial de Naciones Unidas sobre los defensores medioambientales, y de Amnistía Internacional, presentes en el proceso como observadores.
Con el rap como vehículo, el cypher convierte un proceso judicial que lleva cinco años abierto en una pieza colectiva que pone el foco en una cuestión concreta: qué espacio ocupa la protesta pacífica dentro de una sociedad democrática.
