DESCUBRIENDO A: VITTARA

En Descubriendo a: hablamos con Vittara, un proyecto que ha crecido al mismo ritmo que sus integrantes. Lo que empezó como una aventura compartida entre amigos, marcada por la espontaneidad y la ilusión de quienes todavía no saben demasiado sobre la industria ni sobre la vida adulta, se ha convertido en una banda que busca mantener viva esa misma libertad creativa mientras aprende a convivir con las responsabilidades del presente.

Tras el recorrido de Dosmilset junto a Julieta y la consolidación de Incògnita brutal, el grupo presenta VTT ARA, un disco que mira hacia delante sin dejar de preguntarse qué quedó de aquella inocencia inicial. El propio título resume esa tensión: por un lado, Vittara como espacio de amistad, creación y refugio; por otro, el “ahora” de los horarios, los trabajos y las obligaciones que inevitablemente llegan con el paso del tiempo.

Lejos de responder a una fórmula cerrada, las canciones del grupo siguen naciendo desde un proceso compartido donde conviven la planificación y el caos, los riffs de guitarra y las ideas improvisadas entre amigos. Y quizá ahí reside parte de su identidad: en seguir encontrando espacios para crear juntos cuando la vida cada vez deja menos huecos para hacerlo.

En esta conversación hablamos sobre crecimiento, amistad y creatividad, sobre cómo cambia una banda cuando sus integrantes cambian con ella y sobre la necesidad de proteger aquellos lugares donde todavía es posible hacer música sin pensar demasiado en todo lo demás.

Dosmilset nacía de una colaboración con Julieta, Incògnita brutal fue vuestro primer álbum en solitario y ahora llega VTT ARA. ¿Qué ha aportado cada proyecto a la identidad de Vittara.

Dosmilset fue un EP muy honesto. Nos unimos en un momento en el que no nos conocíamos mucho, con muchas ganas de hacer música, y la cosa nació muy orgánica. De hecho, forjamos nuestra amistad también en torno a la creación del disco, y eso es lo que lo hace tan especial. Julieta nos aportó muchísimo en composición, letras y melodía, y Joan Cabré, nuestro productor, también estaba empezando a meterse en serio en la producción. Fue un momento muy bonito de convergencia creativa, de amistad. Todo lo que sonaba ahí ya era Vittara. Lo recordamos con mucha nostalgia, porque sabíamos menos de cómo funcionaba el mundo de la música y de la vida adulta que vendría después.

Luego Julieta se centró en su proyecto personal, que le ha ido genial, y nosotros seguimos con Incògnita brutal en solitario.

Y con VTT ARA quisimos reconectar con esa inocencia. El nombre lo dice todo: VTT es Vittara (el grupo, el espacio creativo, la libertad, la amistad) y ARA es el ahora (la oficina, las responsabilidades, la vida adulta). El disco va de cómo llegar a esa creatividad y libertad desde un sitio más pesado. De volver a Dosmilset sin renunciar a quiénes somos hoy.

El álbum se llama VTT ARA — vuestro nombre y "ahora" en catalán. ¿Por qué ahora?

Porque es ahora cuando el mundo adulto nos ha pillado de lleno. Los tres tenemos trabajos estables y exigentes, responsabilidades, mil cosas que hacer, y nos montamos como podemos para ensayar, hacer fotos, producir, grabar, ir a pruebas de sonido, a entrevistas, a tocar... todo lo que implica tener un grupo.

Encontrar un oasis creativo para juntarnos a hacer música es muy potente justo en este momento, cuando la vida adulta nos exige cada vez más y, a la vez, nos hace querer reconectar con esa inocencia. El disco sale ahora porque es ahora cuando notamos con más fuerza esa tensión entre los dos mundos.

Incògnita brutal os consolidó en directo. ¿Cómo cambia la manera de construir un disco cuando ya sabes cómo puede sonar en una sala y delante de gente?

La verdad es que no pensamos demasiado en eso. Adaptamos bastante el directo para que las canciones suenen a tope en el escenario, pero no solemos componer pensando en cómo se van a interpretar en una sala.

Las canciones de Vittara las componemos los tres. Normalmente hay alguno que lleva la idea principal y, en cuanto algo nos gusta, nos ponemos los tres manos a la obra para sacarla adelante. No cambiamos nuestra forma de crear pensando en qué funciona y qué no en directo, y creemos que eso es un punto positivo: te deja libre para hacer lo que pide la canción y no lo que pide la sala.

Sois tres integrantes. ¿Cómo funciona el proceso de composición dentro del grupo? ¿Hay un punto de partida claro o todo nace del caos colectivo?

Depende de la canción. Somos bastante autónomos en la composición. De hecho, en este disco teníamos que quedar al cabo de dos semanas y dijimos que cada uno trajera la letra de una canción: Ciència exacta la trajo Pol, Mapa la trajo Tuliv y Algú se'n recordarà la trajo Uri.

Normalmente las canciones nacen de un riff de guitarra. No hay roles muy definidos, todos hacemos un poco de todo.

Es un proceso ordenado y caótico a la vez. Hay canciones que se están cociendo durante un año y otras que nacen en un descanso de una sesión de producción en casa de Pol, como Incendis, que fue tal cual así. Y eso es lo que hace nuestra música tan especial. Nos gusta ser capaces de crear de esta manera, que haya espacio para la espontaneidad y el caos.

Y con VTT ARA quisimos reconectar con esa inocencia. El nombre lo dice todo: VTT es Vittara (el grupo, el espacio creativo, la libertad, la amistad) y ARA es el ahora (la oficina, las responsabilidades, la vida adulta)

VITTARA

La presentación del disco en Razzmatazz 3 ya ha quedado atrás. ¿Cómo fue la noche y qué os lleváis de ella?

Nos tomamos el concierto de presentación con muchísima ilusión. Esta vez no estuvimos tan obsesionados como otras veces con ver cuántas entradas llevábamos vendidas, y nos sorprendieron nuestros bookers cuando nos avisaron de que iba muy bien. Nos alucinó ver al público tan entregado también con las canciones nuevas, porque a veces tenemos el miedo de ser solo "admirados" por los temas que hicimos con Julieta, que son los más escuchados en plataformas.

Nos gustó muchísimo que se corearan los himnos del nuevo disco, como Iguals, Fi del món o Tanca el llum i obre la porta, y a la vez que se corearan clásicos de Dosmilset como 1000coses o La dels ocells, o canciones de Incògnita brutal. Fue un concierto muy emotivo. Pudimos contar con Joan Cabré a las guitarras para los temas más pesados y también con Lins EFX. Hubo himnos coreados, palmas, energía y mucha tralla.

Con el disco ya en la calle y el directo hecho, ¿cómo está siendo el recibimiento? ¿Coincide con lo que esperabais?

No pensábamos demasiado en qué expectativas teníamos para este disco, al menos de puertas hacia afuera. Nosotros teníamos claro que era un buen disco y que lo teníamos que disfrutar nosotros. Hicimos nuestra primera listening party, que fue un éxito y nos hizo valorar mucho lo que teníamos y el proceso que habíamos seguido para llegar hasta ahí. Hemos recibido muchas críticas positivas, sobre todo de gente que admiramos mucho dentro del sector artístico y cultural.

Creemos que un buen medidor de si el disco funciona es que haya varias candidatas a canción favorita y que no haya una que destaque claramente por encima de las demás. Eso es lo que está pasando con VTT ARA.

Nos está llegando un público que valora la música orgánica y fresca, las guitarras afiladas, el sonido energético pero íntimo a la vez. Pero, sobre todo, nos estamos centrando en disfrutar nosotros tres del lanzamiento. Y cuando tú lo disfrutas primero, de alguna manera el público también lo nota.

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