DESCUBRIENDO A: SEV’S
Hay rupturas que terminan cuando se acaba una relación y otras que empiezan justo después. Para SEV’S, escribir ‘¿Qué hay después?’ fue una forma de atravesar ese segundo momento: el de aprender a convivir con lo que queda, asumir que una etapa se ha terminado y empezar a imaginar que quizá todavía haya algo más al otro lado.
Su música parte de una experiencia profundamente personal, pero no busca quedarse encerrada en ella. En las canciones aparecen el duelo, la incertidumbre y esa sensación de pensar que ya has vivido todo lo que tenías que vivir en el amor. Con el tiempo, sin embargo, esa mirada también ha cambiado. El propio artista reconoce que ya no es exactamente la misma persona que escribió el disco y que algunas de las certezas que tenía entonces hoy han dejado de serlo.
En esta conversación hablamos sobre escribir desde una ruptura, sobre cómo cambia una persona mientras intenta recomponerse y sobre ese momento en el que, después de pensar que todo se ha terminado, empiezas a descubrir que quizá solo era el principio de otra cosa.
Dices que en tu universo “del asfalto crecen flores”. Si tu música tuviera que elegir un lugar de Barcelona que representara esa idea, ¿cuál sería y qué historia habría detrás?
Sin duda sería la Zona Franca, el barrio en el que he crecido y vivo a día de hoy. Mi barrio no tiene la mejor fama del mundo, pero si te molestas en conocerlo, verás que no es para nada como lo pintan. Tenemos nuestras cosas malas, como todos los barrios, pero también estamos llenos de gente trabajadora y de chicos y chicas con un talento abrumador. Bajo las condiciones más duras crecen las flores más resistentes, y mi barrio está lleno de estas “flores de alquitrán”.
‘¿Qué hay después?’ Está escrito prácticamente mientras estabas viviendo la ruptura. Ahora que ha pasado el tiempo y puedes mirar esas canciones desde fuera, ¿hay alguna que escuches y pienses: “ya no soy exactamente esa persona”?
Uno tiene que aprender de las cosas que le pasan, tanto buenas como malas. Mentiría si dijese que sigo siendo la misma persona después de la ruptura y la creación del disco.
Una canción que me encanta, pero con cuyo mensaje ya no estoy tan en sintonía, es “MI FE”. Pensé que jamás encontraría de nuevo algo parecido y que no iba a molestarme en buscarlo porque era imposible. Sin embargo, hoy, después de todo lo vivido, pienso muy diferente. Claro que puedo volver a vivir algo así, solo tengo que encontrar a la persona adecuada.
El disco recorre el camino desde el derrumbe hasta volver a abrirse al amor. ¿Hubo algún momento durante ese proceso en el que pensaste que quizá no habría “después”, y qué fue lo que te hizo cambiar de perspectiva?
Por supuesto, yo había asumido que moriría solo, hahahaha.
Durante la primera mitad del disco, el pensamiento constante fue ese: “yo ya he vivido lo que tenía que vivir en el amor”.
Lo que me hizo cambiar el “chip” fue el tiempo, la propia composición del disco y encontrar una persona que respetó mis tiempos y necesidades. Una frase que utilicé mucho durante el tiempo que estuve sanando y que fue casi como un mantra para mí fue: “nadie se ha muerto de amor y yo no voy a ser el primero”.
“Bajo las condiciones más duras crecen las flores más resistentes, y mi barrio está lleno de estas “flores de alquitrán”.”
- SEV’S
Has convertido una experiencia muy íntima en canciones que pueden acabar perteneciendo a cualquiera. ¿Te da más vértigo que alguien se reconozca demasiado en tus letras o que la persona que las inspiró se reconozca en ellas?
Me da más “miedo” que la persona que las inspiró se haya podido sentir ofendida. Me he esforzado mucho en que los temas sean muy respetuosos tanto con esa persona como con la relación que tuvimos, pero al final del día yo no sé cómo las habrá recibido ni cómo le habrán sentado, así que mi miedo sería encontrármela en un futuro y que tuviera cosas que reprocharme sobre el disco.
Si pudieras sentarte cinco minutos con el Sev’s que empezó a escribir ¿Qué hay después?, justo después de la ruptura, ¿qué le dirías sin contarle cómo termina la historia?
Primero le daría un abrazo. Le diría que respirase y que no se preocupase, porque va a estar bien y que ella también lo estará. Eso era lo que más me importaba en aquel momento.
