Hay canciones que no nacen con la intención de explicar nada. Para Lusillon, escribir es principalmente una forma de expresar lo que lleva dentro, sin tener necesariamente claro qué significa o qué quiere hacer con ello. A veces, la respuesta llega cuando la canción ya está terminada. Otras, ni siquiera hace falta encontrarla.
En Pendiente De Mí, esa manera de relacionarse con las emociones toma forma a través de una historia en la que el egoísmo, los sentimientos y la dificultad de soltar conviven sin demasiadas respuestas fáciles.
Ahora, mientras trabaja en su tercer álbum y explora un sonido más orgánico, con guitarras, baterías y bajos, Lusillon sigue persiguiendo una sensación muy concreta: hacer canciones que acompañen esos momentos en los que uno mira por la ventana de un tren, desconecta del ruido y vuelve, aunque sea por unos minutos, a algo que tenía guardado.
En Pendiente De Mí hablas del egoísmo desde un lugar emocional y melancólico. ¿En qué momento entendiste que no querer soltar también podía ser una forma de egoísmo?
Desde el primer momento. Muchas decisiones que tomamos son egoístas y a veces lo sabemos desde el inicio. Entonces actuamos y ese actuar es lo que nos delata. Hacer las cosas bien o mal. Los sentimientos pueden ser egoístas, pero hay que aprender a separar y actuar pensando en los demás.
Empezaste a escribir canciones con 14 años y has construido gran parte de tu universo musical desde tu habitación. ¿Qué encuentras en la intimidad de tu propio espacio que no encuentras en ningún otro lugar?
Me siento cómoda y en silencio. Sobre todo, puedo tomarme todo el tiempo que quiera porque no estoy pendiente de nada más. Es bonito tomarse el tiempo o dar espacio a tus ideas cuando quieras, sin necesidad de estar en un estudio a la hora de componer.
¿Y si existiese otro espacio, cuál sería?
Ciel Rouge Studio, en París. Se ha convertido en mi segunda casa porque allí estoy rodeada de amigos que me hacen sentir así. Especialmente con mi productor, con quien coproduzco, Yann Rose. Sigue siendo un espacio íntimo donde poder crear.
Cuando más conectada he estado conmigo misma, más he conectado con los demás. La gente lo nota y tu música llega más.
- LUSILLON
Tu música está muy ligada a la nostalgia y la melancolía. ¿Crees que escribes para entender lo que sientes o para conseguir dejarlo atrás?
Me gusta escribir para expresar, no busco entender o dejar atrás lo que estoy contando. Muchas veces, cuando ya está terminada la canción, es cuando me doy cuenta de lo que ha pasado o cuando le pongo fin. Pero de primeras es más bien un desahogo o una forma de imaginar.
El remix de Pendiente De Mí junto a L'haine une dos universos musicales bastante distintos. ¿Qué descubriste de tu propia música al compartirla con otro artista?
No tienes que sonar a lo que está sonando para poder conectar con el momento o con la gente. Cuando más conectada he estado conmigo misma, más he conectado con los demás. La gente lo nota y tu música llega más.
Estás trabajando en tu tercer álbum, con un sonido más orgánico y una presencia mayor de guitarras, baterías y bajos. ¿Qué tienes más ganas de explorar a nivel sonoro en esta etapa?
Quiero que la música sea capaz de transmitir esa melancolía. Que tú la escuches y digas: «Me la pongo en el tren para mirar por la ventana y desconectar», o incluso conectar con ese momento que tienes ahí guardado.
