Descubriendo a: GIADDA
Giadda empieza a tomar forma pública en los últimos meses, pero su recorrido con la música viene de antes: formación clásica, coros de gospel y una etapa inicial subiendo covers antes de dar el salto a la producción propia. Ese punto de inflexión llega al entrar en SCENIO, colectivo en el que participan nombres como ‘sankki’, ‘OKNOTOK’ o ‘R Ballin’, y desde donde empieza a construir su proyecto artístico desde el ordenador, escribiendo y produciendo sus propios temas.
Entre sus últimos lanzamientos, ‘EXTASI’ y ‘NASTY’ marcan una etapa en la que mezcla dancehall, hoodtrap y reggaeton, moviéndose entre lo personal, lo performativo, y explorando un sonido más directo orientado al club. En paralelo, su identidad uruguayo-catalana atraviesa tanto lo musical como lo lingüístico, alternando catalán y castellano de forma natural. Con una mixtape en camino que amplía esta línea, hoy en TAGMAG hablamos con ella para entender en qué punto está su proyecto.
Vemos que empezaste a hacer pública tu música hace poco ¿Por qué decidiste dar el paso a compartirla y de qué manera dirías que se introdujo la música en tu vida?
Yo siempre me he sentido muy ligada a la música, aunque hasta hace poco solo la interpretaba; tocaba el piano, cantaba en coros de gospel, subía covers en Instagram… hasta que conocí a SCENIO, colectivo donde están sankki, OKNOTOK y R Ballin (y de donde actualmente formo parte), y me enseñaron lo que era el mundo de la producción y la creación teniendo solamente un ordenador y una tarjeta de sonido. Ellos me empujaron a aprender a producir y a escribir, y de ahí se creó Giadda.
Tu single ‘EXTASI’ fusiona dancehall y hoodtrap y la letra habla de relaciones que se distancian y vuelven a intensificarse. ¿Crees que tus experiencias personales influyen mucho en tu música? y ¿de qué manera se refleja eso en el sonido de ‘EXTASI’?
El momento en el que me encuentro emocionalmente influye mucho en la música que quiero hacer y sobre qué quiero escribir. Es un híbrido entre experiencias personales y un poco de ficción. El beat, producido por OKNOTOK, ya me pedía que escribiera sobre algo intenso, que evocara sensualidad y distanciamiento; y si además me encuentro en una situación que me facilita escribir sobre ello, sale algo como “EXTASI”.
Mi camino consiste en que esta “doble identidad” no se entienda como algo ambiguo o contradictorio, sino que se asuma y se entienda que Giadda abrazará las dos cosas.”
- GIADDA
Como artista uruguaya-catalana, ¿cómo influye esa doble identidad cultural en tu música y en tu forma de conectar con el público?
La verdad es que todavía estoy intentando encontrar la manera de conectar esta doble identidad con el público. Mi música está empapada de las dos culturas; en la parte más instrumental dejo caer algún sample de Jaime Roos, integramos drums basados en candombe o murga… y en la parte lírica, inevitablemente, uso mis dos lenguas: catalán y castellano, y siempre confluyen entre ellas. Mi camino consiste en que esta “doble identidad” no se entienda como algo ambiguo o contradictorio, sino que se asuma y se entienda que Giadda abrazará las dos cosas :).
Trabajar con productores y colaboradores como OKNOTOK y Jhonny Weezy, ¿te ha permitido explorar nuevas dimensiones de tu sonido que no habías probado antes?
Definitivamente. Con OKNOTOK siempre nos permitimos explorar. Él siempre me ha acompañado desde los inicios de Giadda: hicimos el EP “Volver a partir”, que fue más sentimental, más introspectivo; de ahí pasamos a la Giadda más pop junto a sankki, y en solitario estamos explorando ahora mismo géneros más duros, como el hoodtrap, el dancehall o el reggaeton. Dentro del dancehall, había escuchado a Jhonny Weezy y me encantaba su sonido, por lo que no dudé ni un segundo en mandarle un open verse en ‘EXTASI’ y dejar que se hiciera la magia.
Han pasado ya unas semanas desde el lanzamiento de ‘NASTY’, ¿cómo has vivido este single y qué sensaciones tienes con esta nueva etapa más atrevida y experimental de tu proyecto?
‘NASTY’ concretamente es una manifestación en toda regla. Consistía en proyectar mis intenciones como artista y también mi motivación y seguridad para conseguirlo. Compartirla me provoca alivio y diversión, mi intención también es motivar a quien la escuche. La mixtape que saldrá de aquí poco, donde se incluye ‘NASTY’ y ‘EXTASI’, busca un poco eso: que quien la escuche la disfrute, la baile y se motive tanto como lo hice yo al crearla. Es un proyecto de niñateo, de experimentación y de tantear géneros, ignorando también las reglas de lo comercial y radiable (con alguna excepción).
