DESCUBRIENDO A: FLASHY ICE CREAM
En Descubriendo a: hablamos con Flashy Ice Cream, uno de los proyectos que más ha empujado la música urbana en catalán hacia nuevos lugares durante los últimos años. Pero lejos de acomodarse en una fórmula reconocible, el dúo atraviesa ahora una etapa de redefinición: más autosuficiente, más agresiva y, según ellos mismos, más cercana por fin a un sonido verdaderamente propio.
Con “Dorayakis” como primer adelanto de esta nueva fase, el grupo empieza a construir una identidad más sólida desde dentro, asumiendo también la producción de su música y alejándose de la dependencia creativa de etapas anteriores. Un cambio que no solo afecta al estudio, sino también a la manera de entender el directo: más club, más new wave, más contundente y menos ligado a la idea de “fiesta mayor”.
En esta conversación hablamos sobre identidad, evolución y escena, sobre crear en catalán desde la naturalidad y sobre cómo experiencias fuera —como su conexión con artistas argentinos— han terminado filtrándose en su universo.
¿Cómo sentís que ha evolucionado vuestro sonido y vuestra forma de entender el proyecto? ¿Ha habido algún punto de inflexión claro?
Es la primera vez en nuestra carrera que podemos decir que tenemos un sonido propio. Hasta ahora, todos los álbumes y canciones han sido producidos por muchos productores diferentes, siempre con nuestra figura dirigiendo, pero dependiendo en parte de otra gente.
Eso nos ha hecho crecer como artistas, ganando versatilidad y probándonos en diferentes estilos. Esto ha enriquecido nuestro proyecto, pero sí es cierto que flojeábamos un poco en tener una identidad más marcada, algo que ahora estamos consiguiendo.
Esto se debe a que Pol Giancana, uno de los dos cantantes del grupo, también está ahora al mando de la producción del nuevo álbum. “Dorayakis” ha sido la primera canción producida por él junto a Joey C., y es uno de los mejores lanzamientos que hemos tenido en nuestra trayectoria, lo que nos ha hecho ver que, si seguimos por este camino, podemos conectar aún más con el público.
Aparte de que haya funcionado, es una canción con la que estamos completamente satisfechos por cómo ha quedado. Creo que el hecho de producir nuestra propia música es el punto de inflexión que necesitábamos.
Lleváis tiempo apostando por el catalán dentro de la escena urbana. A estas alturas, ¿lo vivís más como una identidad consolidada que como algo a justificar fuera?
Nosotros cantamos en catalán porque es nuestra lengua materna y es como mejor nos expresamos, porque es como sentimos y entendemos la vida. Si en algún momento nos mudáramos fuera y, por lo que fuera, dejáramos de hablarlo, quizá crearíamos en otro idioma.
Pero ahora mismo, el catalán es nuestra lengua para expresarnos tanto en las canciones como en nuestra vida en general, por lo que no se puede separar de nuestra identidad como grupo.
Habéis trabajado fuera y conectado con escenas como la argentina. ¿Qué os lleváis de esos contextos y cómo acaba filtrándose eso en vuestro sonido?
Lo primero que nos llevamos es la experiencia vital de conectar con otros artistas, en la que, tanto como artistas como personas, crecemos y nos enriquecemos. Son recuerdos que te llevas para toda la vida: cuando estábamos en Argentina viviendo juntos y conociendo a artistas como C.Faqu e Ilán Amores no los cambiaríamos por nada.
Estamos muy agradecidos de poder vivir de nuestra música y de poder vivir todas estas experiencias.
En cuanto a cómo influye en nuestro sonido, es muy evidente la huella de cuando colaboramos con otros artistas, sobre todo en la producción de las bases, pero también en la manera de interpretar y crear melodías de voz en las colaboraciones. Como decía antes, juntarte con otros artistas hace que crezcas y salgas de tu zona de confort, llevándote a lugares a los que quizá no llegarías, o tardarías más en llegar, si solo crearas contigo mismo o con la gente de tu grupo.
Respecto a las colaboraciones argentinas, estamos muy orgullosos de haber podido traer ese sonido aquí, a Cataluña, y lanzar una cumbia villera o un dembow en nuestros directos, haciendo que la gente de aquí lo descubra y conecte con ello. Eso nos llena muchísimo.
“el catalán es nuestra lengua para expresarnos tanto en las canciones como en nuestra vida en general, por lo que no se puede separar de nuestra identidad como grupo.”
- FLASHY ICE CREAM
A nivel de directo, ¿qué cambia con esta nueva fase? ¿Vamos a ver un show más enfocado a lo nuevo o seguirá habiendo ese equilibrio con temas anteriores?
Este año presentamos un nuevo show con muchos temas inéditos que formarán parte de nuestro próximo álbum. Incorporamos banda, realización en directo y nuevas sorpresas para llevar la experiencia un paso más allá.
Estamos trabajando todo el directo junto a Xicu, buscando una propuesta sonora que nos aleje del sonido de fiesta mayor y nos acerque más al de una motosierra: más club, más new wave y más agresivo, construyendo una identidad más sólida, cuidada y contundente.
Mirando a medio plazo, ¿qué os apetece hacer que aún no hayáis tocado? Ya sea colaboraciones, formatos o incluso fuera de la música.
Ahora mismo, a medio-corto plazo, nuestro objetivo es consolidar nuestro propio sonido. Sabemos lo que nos gusta y hacia dónde queremos ir. Estamos haciendo todo nosotros mismos, desde las bases y melodías hasta las letras, en lugar de depender de muchos productores distintos, para construir una identidad más sólida, reconocible y coherente.
Más adelante, nos gustaría hacer un disco 100% orgánico, con batería, guitarra, bajo y teclados. Es una idea que llevamos tiempo rondando porque somos muy fans de bandas como The Clash, The Cure o The Smiths, y nos encantaría explorar ese lenguaje desde nuestro universo.
A nivel de directo, uno de nuestros grandes objetivos —o sueños— es hacer un show en el Sant Jordi Club.
Y más allá de la música, también nos gustaría crear y rodar una serie o una película. En ese sentido, Kneecap nos parece una referencia brutal por cómo consigue expandir el universo de un grupo mucho más allá de las canciones.
