BARCELONA ACOGE EL ESPECTÁCULO MÁS IMPACTANTE DEL AÑO Y LA SAGRADA FAMILIA YA ES LA IGLESIA MÁS ALTA DEL MUNDO
120.000 personas, drones dibujando el rostro de Gaudí en el cielo y el Papa León XIV en Barcelona, así fue la inauguración de la Torre de Jesucristo, 100 años después de la muerte del arquitecto.
El 10 de junio de 2026 es una fecha que Barcelona no va a olvidar. La Sagrada Familia inauguró oficialmente la Torre de Jesucristo, la más alta de la basílica con 172,5 metros, convirtiéndose en la iglesia más alta del mundo, exactamente cien años después de la muerte de Antoni Gaudí.
El Papa León XIV presidió la ceremonia, bendijo la torre y rezó parte de la liturgia en catalán. Los Reyes de España estuvieron presentes. Fuera, 120.000 personas abarrotaron los alrededores del templo.
El cierre fue antológico: un espectáculo de luces, música y drones que proyectó en el cielo el retrato de Gaudí junto a una de sus frases más conocidas, "Primer l'amor, després la tècnica", antes de culminar con fuegos artificiales que iluminaron toda la ciudad. La cruz que corona la torre, revestida de vidrio y 15.000 piezas de cerámica blanca esmaltada, brilló por primera vez en la noche barcelonesa tal y como el propio Gaudí había imaginado.
144 años de construcción. Una noche para la historia.
