DESCUBRIENDO A: ‘BAD B’
Bailar, escuchar y construir identidad desde el respeto
Desde Fuengirola, BadB ha construido un lenguaje propio. Bailarina y cantante, creadora de un proyecto que nace del movimiento en sintonía con un oído entrenado, consecuencia de su relación con la danza.
En su música se nota la convivencia entre la sensibilidad y la pista de baile, los ritmos afro y una mirada honesta sobre lo que implica dialogar con otras culturas desde el respeto y el aprendizaje.
Hoy en TAGMAG, hablamos sobre identidad, proceso creativo, colaboración y responsabilidad cultural, pero también sobre vulnerabilidad, regreso y nuevas canciones.
Con un nuevo lanzamiento a la vuelta de la esquina, BadB se encuentra en un momento de madurez artística en el que mirar atrás no significa nostalgia, sino entender de dónde viene para seguir avanzando.
ENTREVISTAMOS A ‘BAD B’:
Creciste en Fuengirola, en la Costa del Sol. ¿De qué forma ese entorno y esa forma de vivir se cuelan en tu música y en tu actitud artística?
Creo que empecé a comprender mejor de dónde venía cuando me alejé de allí para buscar mejores oportunidades, me di cuenta de que las cosas que para mí eran normales valían muchísimo, un paseo por la playa, el sol, la vida tranquila. Por ejemplo, el inglés es algo que desde pequeña se planteó como algo fundamental para sobrevivir y es algo que marca mi arte al final. También creo que estos valores y privilegios entran en mi obra cuando me doy cuenta de que el acceso a ellos no me viene dado para siempre sino que debo trabajar duro para volver a casa aunque sea unos días.
¿Crees que haber sido bailarina profesional cambia la forma en la que compones, interpretas o incluso escribes una canción? ¿Piensas primero en cómo suena o en cómo se mueve?
En realidad empecé a escribir antes que a bailar pero cuando empecé a crear mi propia música ya estaba trabajando de bailarina y sí que tenía muy en cuenta los detalles que a los bailarines nos llaman la atención sobre las canciones, es algo que me permitió poder hacer aportes en la producción. Sin embargo el como suena y como se mueve son cosas bastante parecidas, quiero decir, para un bailarín el cómo suena le guía al cómo se mueve, por lo tanto diría que primero intento definir qué quiero que suene y el cómo se mueve dejarlo como algo abierto que al final es interpretable por el oído de cada uno, eso es algo bastante bonito de hacer música, el oído de cada uno percibe unas cosas, cada uno lo baila a su manera.
“Creo que quien se apropia de una cultura simplemente adopta lo atractivo sin poner más interés en el contexto, en lo incómodo.”
-BAD B
Existe una expectativa muy marcada de que una artista andaluza conecte con lo folclórico. En tu caso, tu camino ha ido hacia el dancehall y los sonidos afro. ¿Fue una decisión consciente de ruptura o simplemente una consecuencia natural de tu recorrido como bailarina y oyente?
Aunque siento que la persona que soy ahora conecta mucho con otros estilos, sigo habiendo sido la niña que veía se llama copla con sus abuelos y escuchaba sevillanas en el Panda. Escuchar y comprender el flamenco es algo que intento hacer y, aunque no sea lo mío, me inspiran artistas antiguos y contemporáneos del estilo. No existe una intención de romper con ello, más bien de reinterpretar o de integrarlo siendo fiel a mi misma.
El debate sobre la apropiación cultural aparece mucho cuando se habla de géneros como el dancehall. ¿Qué crees que marca la diferencia entre apropiarse y dialogar con otra cultura?
Como persona blanca no quisiera ser yo la que portara la voz en el discurso sobre ciertas cosas, creo que nuestras compañeras racializadas pueden explicar esto mejor y que ya lo han hecho reiteradas veces. Esta pregunta me recuerda a cuando empecé a impartir clases de dancehall, tuve la suerte de ser orientada por una comunidad que me explicó desde el principio la importancia del conocimiento y el respeto de la cultura, los artistas de jamaica al igual que los de cualquier lugar desean que su arte se expanda pero no perdiendo la esencia y sobretodo no sin nada a cambio. Aunque no pueda ir a Jamaica puedo saber el nombre de los pasos que utilizo, puedo apoyar en redes a los creadores y enseñar ambas cosas a mi alumnado, podemos aprender sobre la cultura y la historia y darle así más sentido a lo que hacemos. Creo que quien se apropia de una cultura simplemente adopta lo atractivo sin poner más interés en el contexto, en lo incómodo. Para mí una persona que aprende de otra cultura a fondo acaba encontrándose con su propio racismo, ahí está la diferencia para mí, en si coges elementos y le das la espalda a lo demás o si realmente te sientes inspirado como para empezar un camino de deconstrucción.
Has colaborado con artistas como Dellano o Faenna. ¿Qué buscas cuando decides compartir un tema con otra persona?
Colaborar es algo que me encanta, adoro ver otros procesos creativos y resolver cómo adaptarme a ellos, una de las cosas que para mi son cruciales es tener una buena energía, que sea un ambiente cómodo para todas las que estemos. Una de las cosas que más me gusta de colaborar es encontrar equilibrios entre la esencia del otro artista y la mía, para mí es de las cosas más divertidas de este trabajo, además intento estar en constante aprendizaje y qué mejor manera que creando codo con codo, para mí es inspirador.
En este momento estás centrada en nuevos lanzamientos. ¿Qué puedes contarnos sobre lo que viene a corto plazo y cómo dialoga con lo que ya has mostrado hasta ahora?
Este 26 de Febrero sale un tema muy especial que tenía muchas ganas de compartir.
Está producido por T-cun y SLOWMXBEATZ, no habíamos trabajado juntos antes y fue muy fácil la verdad, disfruté mucho del proceso. El tema tiene una base que me recuerda mucho a mis inicios, es dancehall y es suave, creo que van a conectar mucho con él los que han vivido todo mi proceso hasta ahora o los que les gusta BadB sensible, y puede que simplemente a quienes tengan el corazón algo triste últimamente.
